Está demostrado que entrenar a primera hora de la mañana es positivo para la salud y el bienestar de las personas. En este artículo encontrarás los beneficios del entrenamiento matutino.
Siempre es buen momento para entrenar, quemar grasas y hacer ejercicio. No hay ningún momento ni hora del día en el que se pueda decir que entrenarse es poco saludable o directamente malo para tu salud.
Por otra parte, cada organismo es diferente y cada persona puede ser propensa a estar más preparada o receptiva para entrenar en una hora determinada del día. Así, habrá gente que prefiera entrenarse a primera hora de la mañana; otra gente preferirá hacerlo al mediodía; y por el contrario habrá gente que prefiera hacerlo por la tarde o incluso durante la noche.
También cabe decir que la hora de entrenamiento dependerá en gran medida de la disponibilidad de tiempo que tengamos, puesto que si no eres deportista profesional deberás adaptar tus rutinas de entrenamiento para compaginarlas con el trabajo y tu vida personal y social.
Menor consumo de calorías
Aunque pueda resultar contraintuitivo, entrenarse a primera hora de la mañana hace que consumas menos grasas y demás calorías innecesarias a lo largo del día, tal y como han demostrado varios estudios de distintas universidades americanas.
Se trata de una respuesta neurológica del cerebro que provoca una cierta saciedad cuando realizas deporte recién levantarte. El organismo identifica el deporte como una forma de quemar grasa y el cerebro pone una especie de barrera que evita que, durante el mismo día, tengas ganas de ingerir más.
Actívate durante la mañana
Hacer deporte a primera hora de la mañana hace que estés más activo durante el resto del día. Tu cuerpo y, especialmente, tu cerebro, se activa con mayor rapidez e intensidad.
Como han demostrado los mismos estudios que citábamos antes, las hormonas que desprende tu cerebro al hacer sesiones de entrenamiento matutino de aproximadamente una hora mejoran la atención de tus sentidos y la sensación de bienestar.
Acelera la quema de grasas
Estudios de universidades británicas han demostrado que hacer entrenamiento a primera hora de la mañana sin desayunar hace que durante el día quemes más rápidamente grasas, aproximadamente un 20%.
Ahora bien, con estos datos hay que tener especial cuidado y desde este blog los ponemos en cuarentena. Lo primero que debemos entender es que siempre deberemos hacer deporte a primera hora de la mañana con algo en el estómago.
La necesidad de desayunar más o menos antes de practicar deporte dependerá también de la intensidad y del tipo de ejercicio que realices por la mañana.
Si tu entrenamiento se basa en 45-60 minutos de ejercicio aeróbico moderado, por ejemplo en la cinta de un gimnasio, podrás permitirte entrenar con un desayuno muy ligero. Eso sí, siempre con una correcta hidratación.
Si por el contrario, tu entrenamiento consiste, pongamos por caso, en una carrera intensa y de larga distancia o en una ruta en bicicleta por alta montaña, deberás, además de hidratarte correctamente, ingerir la cantidad de hidratos suficiente con carácter previo al ejercicio. Si no lo hicieras, este entrenamiento podría resultar nocivo para tu salud.
Como siempre, apelamos al sentido común del deportista para evitar prácticas que sean contrarias al bienestar y a la salud propias del deporte.
Por otra parte, también existen estudios que demuestran que entrenar con el estómago relativamente vacío protege de una manera más eficiente contra la diabetes tipo 2. Ahora bien, desde este blog ponemos en cuarentena estas conclusiones. La mejor forma de combatir la diabetes tipo 2 es con una buena y variada alimentación. Apelamos de nuevo al sentido común del deportista para que bajo ningún concepto entrene totalmente en ayunas.
Reduce tu presión sanguínea
Los mismos estudios que citábamos anteriormente demuestran que entre los beneficios del entrenamiento matutino se encuentra una mayor reducción de la presión sanguínea que el entrenamiento en cualquier otra hora del día.
Como sabemos, una presión arterial demasiado alta puede provocar accidentes cardiovasculares y demás enfermedades y problemas de salud.
Mejora la calidad del sueño
Realizar tu entrenamiento diario a primera hora de la mañana mejora tu calidad de sueño. Si te entrenas pronto, tu cuerpo tiene más tiempo para descansar y relajarse, de manera que cuando llegues a la cama por la noche dormirás más y mejor.
Si por el contrario entrenas a última hora de la tarde, tu temperatura corporal aumentará y necesitarás esperar más tiempo para poder irte a la cama y conciliar el sueño.
Desarrolla tus músculos de manera más eficiente
Este consejo únicamente es válido para el caso de hombres cuya rutina de entrenamiento consista en ejercicios de fuerza.
Debido a que los niveles de testosterona son más altos a primera hora del día, un ejercicio de fuerza con pesas hace que el crecimiento y desarrollo de los músculos masculinos sea más eficiente por la mañana que en cualquier otra hora del día.
Consejos para realizar un correcto entrenamiento matutino
Una vez analizados todos los beneficios que puede reportarnos el entrenamiento matutino, vamos a ver un par de sencillos consejos para realizarlo correctamente.
Es de vital importancia seguir una serie de pautas y recomendaciones para que la sesión de entrenamiento mañanero no sea contraproducente para la salud. Se trata de consejos que no sólo afectan a la manera de efectuar el entrenamiento sino también a los hábitos relacionados.
Ingiere alimento y líquidos
Como ya hemos insistido anteriormente, es necesario que antes de entrenar por la mañana desayunes adecuadamente. De esta manera evitarás poner en riesgo tu salud y conseguirás que la sesión de entrenamiento siente bien a tu cuerpo.
El nivel de alimentos que deberás ingerir dependerá, como también hemos dicho antes, del tipo de entrenamiento que realices. Para entrenamientos de intensidad moderada, te bastará con un desayuno ligero. Por contra, para entrenamientos duros deberás ingerir hidratos que te proporcionen la energía necesaria.
Sea cual sea el tipo de entrenamiento que lleves a cabo, siempre necesitarás ingerir líquidos e hidratarte adecuadamente.
Establece una rutina
A muchas personas nos cuesta especialmente levantarnos de la cama e iniciar el día con energía. Sin embargo, una vez que seamos capaces de encadenar unos cuantos días seguidos con una buena rutina de entrenamiento a primera hora de la mañana, las cosas cambian. Otro de los beneficios del entrenamiento matutino es que ayuda a organizar mejor nuestro días.
El cuerpo se acostumbra a casi todo, y entrenar temprano no podía ser una excepción. Para que esta adaptación de tu organismo sea más rápida y menos problemática, será necesario que establezcas una rutina a seguir cada mañana.
La elaboración de esta rutina debe empezar la noche anterior, antes de irte a la cama. Prepárate todo lo necesario para tu entrenamiento. De esta manera, no tendrás que hacerlo al día siguiente y te será más fácil levantar.
Por la mañana, resérvate un tiempo después de levantarte para asearte. Tómate tiempo también para desayunar con cierta calma, de acuerdo con el tipo de ejercicio que vayas a hacer.
Siguiendo todos estos consejos te será mucho más fácil acostumbrarte a un buen entrenamiento matutino. Además, podrás disfrutar de los beneficios para la salud que ello comporta.